28 de mayo de 2012

TRADICIONES


Cuatro ítems. La novia debe llevar algo viejo, algo nuevo, algo azul y algo prestado. Lo viejo es una conexión con el pasado familiar, y puede estar concentrado en alguna joya que se traspasa de generación en generación. Lo nuevo, la esperanza de un futuro prometedor, corporizada en el vestido o la ropa interior. El color azul simboliza fidelidad, y también remite a una tradición inglesa que sostiene que quienes lucen prendas de ese tono tienen amores verdaderos. Un detalle, como un colgante, unos aros, una liga, es suficiente. Y lo prestado representa la amistad de otra mujer y la expectativa de atraer alegría acercando a la vida propia la de otra persona que sea feliz. La tiara o una gargantilla valen; el novio ajeno, no.